El artista y empresario regresa a los escenarios para cantar los temas de su último disco ‘Recuerdos’.

El empresario y artista almeriense Joaquín de la Muela ofrece mañana sábado un concierto en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar donde presentará los temas de su cuarto disco ‘Recuerdos’  y hará un recorrido por canciones de otros discos. Será un concierto de más de dos horas, cargado de sorpresas. La entrada tiene un precio de 5 euros. La recaudación será para Cruz Roja.

De la Muela se vuelve a subir a un escenario tras muchos años dedicado a la representación artística. Este empresario ha traído a la provincia de Almería a los más grandes artistas de nuestro país como Julio Iglesias y Maria Dolores Pradera y otros ya tristemente fallecidos como Rocío Jurado. En la última década su amor por la música le llevó a grabar un primer disco y así sucesivamente hasta llegar a ‘Recuerdos’ su cuarto trabajo.

Sobre el escenario del Auditorio de Roquetas, Joaquín de la Muela estará acompañado por seis músicos: José al piano, Luis al bajo, Alex a la percusión, Eugenio a la batería, Sara al violín y Rai al saxo. Ha elegido un repertorio muy seleccionado, haciendo temas de sus cuatro discos. “En el concierto hay muchas sorpresas y detalles que quiero darle a mi publico”.

El cantante ha realizado un ensayo general en el Teatro Auditorio con sus músicos. “Estoy muy contento y feliz y con muchas ganas de subirme al escenario. Me siento tranquilo y no tengo nervios”, confiesa. Lleva varias semanas cuidándose la voz para que todo salga muy bien. “Tengo ganas de cantar a mi publico, de cantarle al amor y al desamor”.

 

Cuatro discos 
Hasta llegar a Recuerdos, De la Muela lanzó un primero trabajo titulado Toda una vida. Fue un trabajo fascinante que recogía canciones que habían marcado su vida. “Quería dejar un disco para mis nietos, para el día de mañana. Eso me llevó a grabar ese primer disco“, apunta.

Luego llegaría su segundo disco donde hacía un gran homenaje a Centroamérica. Ese trabajo llevaba por título Aguadulce, lugar donde vive Joaquín de la Muela y por el que siente un especial cariño. “A partir de ese momento me di cuenta que no podía dejar de cantar. Entonces me decidí a grabar un tercer disco que llevaba por título Boleros de amor y desamor”, cantados con ese estilo tan personal y único que sólo él posee.

En Recuerdos, Joaquín de la Muela ha hecho sus versiones de éxitos internacionales. “No he querido incluir ningún tema propio. He optado por canciones como Con los años que me quedan de Gloria Estefan, En un rincón del Alma de Alberto Cortez, Lágrimas negras de Diego El Cigala o Dios como te amo de Domenico Modugno”.

 

Trayectoria
Joaquín de la Muela empezó cantando, antes de dedicarse a representar a artistas. Empezó con la orquesta Donaire y luego fundó Los Ícaros y estuvieron cinco años y medio actuando por toda España. “Llegamos a triunfar en muchos puntos de España, hicimos seis programas de televisión y cuando llego mi momento, me tiraba mucho mi tierra, y al final el grupo se rompió. Yo cogí y me vine a mi tierra, porque la añoraba mucho”.

Con Los Ícaros, Joaquín de la Muela vivió unos años intensamente. “Grabamos dos discos en Belter que nunca salieron a la venta por la ruptura del grupo. Ante todo éramos un grupo de salsa, aunque tocábamos mucha canción melódica”.

Cuando acaba la etapa de los Icaros, Joaquín de la Muela regresa a su tierra. “En aquel tiempo no ganábamos mucho, por lo que decidí dedicarme a la representación artística. Es cierto que ganamos dinero, pero gastamos también mucho en aquel tiempo”. Por ese hombre que parece no pasar los años también hubo un momento que monta una zapatería cuando regresa a Almería.

“La zapatería era Calzados Olimpia. Yo era dependiente de zapatos y trabajaba y cantaba porque había que comer. Me iba muy bien con la zapatería pero mira por donde estaban poniendo el alcantarillado en la calle, llueve un día mucho en la ciudad, concretamente en la calle Federico de Castro, y se inunda la zapatería. Me arruinan y de ahí me tuve que meter a cantar en el Cabaret El Chapina. A partir de ahí empiezo yo a contratar artistas. Esos fueron mis comienzos en el mundo de la representación artística”. “De ahí me voy a la Simca de delegado de ventas, hasta que lo deje para dedicarme plenamente al espectáculo. Eso fue el año 1974”.