Las inmediaciones del Castillo de Santa Ana y el Faro de Roquetas de Mar acogen este fin de semana un mercado marinero. Los ciudadanos pueden entrar en el túnel del tiempo, y trasladarse a los siglos  XVI, XVII y XVIII, donde se pueden ver  desde los piratas a todos aquellos personajes típicos relacionados con la mar, un mercado donde aparecen muestras de lo que eran los mercados de aquellos tiempos hasta nuestros días.

 

 

Se cuentan historias de piratas y bucaneros, narradas por los mejores comediantes del viejo y nuevo mundo. El viernes por la noche fue inaugurado oficialmente el mercado contando con la presencia de la concejala de Cultura de Roquetas, Maria Dolores Ortega. Un grupo de piratas pregonaron el Mercado Marinero contando con la presencia de cientos de personas.

En el mercado no faltan atracciones para los más pequeños, hechas artesanalmente con el fin de respetar la ecología tan importante en estos tiempos en todo el mundo. Llama la atención el tiovivo, realizado con cubiertas de vehículo recauchutadas. En la sección de artesanía se cuenta con artesanos de todas las partes de la geografía, con los oficios más antiguos y que desgraciadamente están desapareciendo.

En Roquetas hay puestos de Cerámica Popular y cerámica decorativa, alfarería, encuadernación, grabados, cuadros de piedras, velas de colores, aceites y ungüentos, flores secas, marionetas, seda, armeros, estaño, cestero, latón, alpargatas, lápices de árboles, espartero, relojes de árboles, cuero, forjador, mascaras, esmaltes, marquetería, vidrio, percusión, tapices, heráldica hojalatero.

La gastronomía esta presente en el mercado marinero, trayendo una representación de algunas regiones del país. En uno de los espacios para disfrutar de la rica gastronomía se puede disfrutar de las costillas a la brasa con pimientos, calamares y las patatas a lo pobre.

 

TRIBUTO A MECANO MAÑANA EN LA URBA

Mañana domingo en la Urbanización de Roquetas, a las 22:00 horas dentro del programa A pie de calle actuará Entre el cielo y el suelo.  Grupo almeriense-murciano formado desde el esfuerzo y el compromiso de sus músicos integrantes que apostaron por un tributo fuerte y potente.

El grupo se formó hace casi dos años a través de la vocalista Silviña que contó desde un primer momento con Andrés La fuente como batería, Denis Hauke al bajo y Antonio Montesinos a los teclados.