Si encuentra una palmera que puede mostrar alguno de los síntomas avise al Ayuntamiento, a través del Gestor de Incidencias o al Tlf. XXXXX.
Recomendaciones Picudo Rojo
1. Antecedentes:
Rhynchophorus ferrugineus o picudo rojo de las palmeras, es una plaga que afecta principalmente a las palmeras Phoenix canariensis (palmera canaria) y Phoenix dactylifera (palmera datilera), aunque también se ven afectadas, en menor medida, palmeras del género washintonia.
Esta plaga, entre otros síntomas, puede provocar la muerte de la palmera, por lo que es importante luchar contra ella, para lo cual se exponen a continuación las recomendaciones y el modo de actuar ante este insecto.
2. Conocimiento de la biología del insecto:
Es imprescindible conocer las principales características biológicas del insecto y de los síntomas que produce en la palmera, para conocer su comportamiento y poder de esta forma detectar la plaga lo antes posible y planificar una estrategia de lucha hacia la misma. Se trata de una plaga a la que hay que combatir con todas las herramientas posibles, puesto que ninguna herramienta es 100% eficaz si se aplica sola.
Se trata de un coleóptero (escarabajo) muy grande (2/5 cm), de rostro alargado con forma de pico. Se desarrolla en el interior de la palmera, pudiendo coexistir al mismo tiempo sus cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto. La larva es de color crema, sin patas y con una cabeza de color marrón oscuro con fuertes mandíbulas. Durante su desarrollo va adquiriendo una coloración más oscura con el desarrollo pudiendo llegar a medir 5 cm. La pupa se protege con un capullo cilíndrico confeccionado por la larva, con fibras que reúne y amasa en el interior de la palmera.
Pueden desarrollarse de dos a tres generaciones al año, que se solapan en el interior de la palmera, llegando a destruirla completamente.
Es, en este momento cuando todos los adultos emigran, puesto que mientras pueden alimentarse, unos emigran y otros no. Las hembras fecundadas pueden llegar a poner de 300 a 400 huevos en tejidos blandos. Acuden preferentemente a palmeras enfermas, con heridas de poda o debilitadas por haber sido trasplantadas recientemente.
Las larvas se encuentran siempre en el interior de la palmera, desplazándose posteriormente hasta las zonas exteriores para construir el capullo. Cuando los adultos salen al exterior buscan nuevos ejemplares para colonizar, siendo atraídos por el olor que desprenden las palmeras (kairomonas) y por sustancias que ellos mismos emiten para atraer otros individuos de su misma especie (feromonas).
Las heridas de poda potencian el poder atrayente, por lo que debe evitarse esta práctica en época de vuelos de adultos.
Según algunos estudios realizados en la Comunidad Autónoma, el periodo de mayor actividad del picudo es de marzo a octubre, dado que las temperaturas en esa época son más elevadas, pero dadas las condiciones templadas del invierno en Andalucía, unido a que el picudo se desarrolla en el interior de la palmera y allí se alcanzan temperaturas más elevadas, el ataque no para prácticamente durante todo el año.
3. Actuaciones de prevención en las palmeras:
Se deberán aplicar tratamientos fitosanitarios con materias activas autorizadas cada 60 días, en función de la época del año;
Desde octubre a mayo, se realizarán aplicaciones mediante baño al cogollo de la palmera con nematodos Steinernema carpocapsae a una dosis de 1 millón de nematodos por litro.
Desde junio a septiembre, se realizarán aplicaciones mediante baño con producto autorizado a una dosis de 1 mililitro por litro.
El volumen de caldo a aplicar por palmera depende del tamaño de la misma. Si tiene más de 1,5 metros de altura, el volumen aproximado para bañar bien es de 20 a 30 litros. El punto de aplicación debe ser lo más próximo posible al centro del cogollo, empapando toda la masa de inserción de las hojas.
Las materias activas autorizadas pueden consultarse en la página Web de la Consejería de Agricultura y Pesca.
4. Síntomas de ataque de picudo:
Ante la aparición de cualquier síntoma sospechoso debemos actuar de inmediato, puesto que los síntomas visibles en las palmeras afectadas no aparecen hasta pasados varios meses desde la infestación inicial de la plaga. En muchas ocasiones, cuando se detectan estos síntomas la palmera ya se encuentra en un avanzado estado de infestación.
Cuando una palmera está infestada por picudo, las hojas afectadas se desprenden con facilidad, incluso se puede observar en la base de las hojas galerías realizadas por las larvas o presencia de capullos, individuos adultos y restos de fibra apelmazados.
Cuando los daños afectan a la yema apical de la palmera, único punto de crecimiento de la misma, da lugar a la muerte del ejemplar. En infecciones avanzadas, se produce un desprendimiento completo del penacho de la palmera.
Los daños producidos por larvas pueden llegar a afectar incluso a la base de la palmera, observándose galerías, larvas y capullos en el tocón de la misma.
Otros síntomas son los orificios de salida de los adultos y la exudación viscosa de color rojizo en el tronco, un fuerte olor e incluso el ruido producido por las larvas al alimentarse.
A veces los síntomas se pueden confundir con la presencia de hongos, con alteraciones por transplantes recientes o procesos de sequía. También la presencia de otros insectos como Melolontha melolontha, pueden confundirse con larvas de picudo, aunque las larvas de Melolontha tienen patas a diferencia de las de picudo que no las tienen.
5. Actuaciones de lucha en las palmeras:
En el caso de que se confirme la presencia de picudo en alguna palmera y los daños sean apreciables, se recomienda aplicar tratamientos fitosanitarios cada 45 días, en función de la época del año:
Desde octubre a mayo, se realizará una aplicación mediante baño al cogollo de la palmera con nematodos entomopatógenos (1 millón de nematodos por litro) y se aplicará endoterapia a la palmera, mediante inyecciones a baja presión con materias activas autorizadas.
Desde junio a septiembre, se realizará una aplicación mediante baño con materias activas autorizadas a la dosis citada y se aplicará endoterapia a la palmera, mediante inyecciones a baja presión con los mismos productos.
Independientemente de la época del año, dar un primer tratamiento con:
Imidacloprid a la dosis indicada. Una palmera requiere 4 ó 5 inyecciones, colocadas a una distancia máxima de 1,5 metros de la valona. En palmeras con menos de 1 metro de altura no es necesario aplicar inyecciones.
En cualquier caso estos tratamientos debe realizarlo personal cualificado y que esté en posesión del carné de aplicador fitosanitario correspondiente.
En el caso de que la palmera esté en un avanzado estado de infección, esto quiere decir que la mayoría de las palmas del cogollo estén afectadas y que aún no están muertas, se recomienda eliminar las palmas y el tejido afectado por el ataque del picudo. El objetivo de esta limpieza es eliminar las formas vivas del picudo que se encuentren en la palmera y retirar el material dañado que empieza a descomponerse, con cuidado de no dañar el ápice de la palmera. Una vez limpiada la zona afectada, debe aplicarse un funguicida de amplio espectro para prevenir infecciones por hongos y se darán los tratamientos curativos explicados anteriormente
En el caso de que la infección de la palmera sea tan grave que tenga todas las hojas muertas y la yema terminal afectada, la palmera deberá eliminarse de forma segura, por personal cualificado, teniendo en cuenta los siguientes pasos
Protección y aislamiento de la zona. Extender un plástico o una malla a nivel del suelo y por los alrededores de la palmera con el fin de recoger todos los restos que puedan caer durante el proceso de arranque.
Eliminación de las hojas:
Se procederá a la eliminación de todas las hojas con el uso de herramientas de corte o motosierra.
Tanto las hojas como otros restos vegetales, deberán ser pulverizados con un tratamiento fitosanitario, autorizado a tal fin, y empaquetados en plásticos o tapados en el trasporte a vertedero.
Corte de la corona y estípite.
Aplicación de un tratamiento fitosanitario por toda la corona, después de la eliminación de hojas.
Se podrá envolver con un plástico la cabeza de la palmera. Dicho plástico deberá tener un espesor superior a 200 galgas.
Separación de la corona del estípite con una motosierra
El estípite se podrá mantener si no se constata afectación, sellando el corte con mástic o pintura asfáltica con insecticida; o bien, podrá cortarse por la zona más cercana al nivel del suelo. Se troceará el mismo en función de su altura y ubicación
El tocón resultante se sellará con mástic o pintura asfáltica, con insecticida.
6. Correcta realización de podas de las palmeras:
Es importante tener en cuenta los siguientes aspectos a la hora de podar una palmera, ya que es un método de prevención de posible ataque de picudo:
Solo podar las hojas secas.
No se podrán cepillar los estípites o troncos de las palmeras.
En el caso de que sea necesario por motivos de seguridad ciudadana, el corte de hojas verdes, la cicatriz se tratará con aceite mineral y posteriormente se aplicará un mastic de poda.
Los cortes deberán ser siempre limpios y no deberán provocar desgarros.
En las especies más sensibles (Phoenix spp) estas labores solo se ejecutarán en los meses de noviembre a febrero y de forma previa al tratamiento fitosanitario.
Los restos de poda deberán ser tratados y transportarse tapados con material plástico o similar hasta el vertedero autorizado, para evitar el riesgo fitosanitario y retirados según el paso número 6.
Siempre que sea posible, realizar un tratamiento preventivo después de la poda.
Para mayor información visitar la página de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.